No es mejor la afición que más aplaude, sino la que sabe agradecer el buen juego y los resultados, y sabe ser crítica cuando el equipo lo requiere.
Por eso, los silbidos deben entenderse como toques de atención hacia un equipo que no dista tanto del que ganó la Copa de Europa hace hoy exactamente dos años, pero que ha perdido motivación a pasos agigantados... Y no de un día para otro...

El resultado es que, terminamos la Liga casi a 20 puntos del líder, todavía pudiendo ser cuartos, hemos sido eliminados de la Champions por no ser capaces de meter un sólo gol en la eliminatoria frente a un Manchester, que no fue tan fiero como lo pintaron y eliminados de la Copa del Rey por un Valencia en crisis...
La afición no pretende hundir más, la afición pide soluciones... casi de forma desesperada...
PD: Hoy esta entrada podría haber ido dedicada al aniversario del partido de Saint-Denis, pero no, me niego a recordarlo hoy, cuando ese recuerdo causa pena.
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